Cada vez más padres se preguntan si la ortodoncia invisible en niños y adolescentes es una opción real y eficaz para corregir la posición de los dientes de sus hijos. La respuesta es sí, en muchos casos, siempre que exista una correcta indicación profesional y un seguimiento adecuado.
La ortodoncia invisible no solo es una alternativa estética a los brackets, sino una solución moderna, cómoda y eficaz para acompañar el crecimiento dental de niños y adolescentes. En nuestra clínica, muchos padres llegan tras informarse sobre la ortodoncia invisible en Terrassa como opción para sus hijos.
¿A partir de qué edad puede usarse la ortodoncia invisible?
La ortodoncia invisible puede utilizarse a partir del momento en que el niño ya presenta dentición mixta o permanente, normalmente entre los 7 y 9 años, dependiendo del caso.
Existen sistemas específicos para edades tempranas que permiten:
- Guiar el crecimiento de los maxilares
- Corregir hábitos orales
- Prevenir problemas mayores en la adolescencia
- Alinear progresivamente los dientes definitivos
En adolescentes, la ortodoncia invisible es especialmente eficaz y cómoda, ya que se adapta perfectamente a su ritmo de vida académico y social.
¿En qué casos está indicada la ortodoncia invisible en menores?
La ortodoncia invisible en niños y adolescentes está indicada en casos como:
- Dientes apiñados
- Espacios entre dientes
- Mordida cruzada
- Mordida abierta
- Desalineaciones leves o moderadas
- Recaídas tras una ortodoncia previa
En la primera visita valoramos si este sistema es el más adecuado o si conviene combinarlo con otras fases de tratamiento, teniendo en cuenta la salud de encías y hueso (clave para evitar problemas de periodoncia en el futuro).
Ventajas frente a los brackets en menores
Discreción y autoestima
Los alineadores son transparentes, lo que evita complejos en el colegio o instituto.
Mayor comodidad
No hay alambres ni rozaduras. Los niños y adolescentes se adaptan fácilmente.
Higiene más sencilla
Pueden retirarse para comer y cepillarse, reduciendo el riesgo de caries y gingivitis. Combinado con una buena higiene dental profesional, los resultados son excelentes.
Menos urgencias
Al no haber piezas metálicas, se evitan roturas y visitas imprevistas.
¿Requiere más responsabilidad por parte del menor?
Sí. La ortodoncia invisible exige un cierto grado de compromiso:
- Uso mínimo de 20–22 horas al día
- Retirarlos solo para comer
- Mantener una buena higiene
- No perder los alineadores
En adolescentes con bruxismo o tendencia a apretar los dientes, valoramos también la protección mediante férula de descarga en fases concretas.
Nuestro enfoque en Clínica Escamilla
En Clínica Escamilla valoramos cada caso de forma individual:
Estudio completo
- Escáner digital
- Estudio de crecimiento
- Análisis de mordida
- Valoración periodontal
Plan personalizado
Diseñamos un plan adaptado a la edad y necesidades del menor, priorizando salud, función, estética y estabilidad futura.
Seguimiento cercano
Acompañamos tanto al menor como a la familia durante todo el proceso.
Conclusión
La ortodoncia invisible en niños y adolescentes es una excelente alternativa cuando está bien indicada. Permite corregir problemas dentales sin afectar la autoestima, facilita la higiene y se adapta al estilo de vida actual.
Antes de iniciar cualquier tratamiento en un menor, es fundamental saber en qué manos se está poniendo su salud. Si estás comparando opciones, te recomendamos leer nuestro artículo sobre cómo escoger una clínica dental de confianza y que debo tener en cuenta para escoger una clínica dental.
Preguntas frecuentes
¿La ortodoncia invisible es adecuada para niños?
Sí, en muchos casos. Depende de la edad, del recambio dental y del tipo de problema. Por eso es clave una valoración profesional.
¿A partir de qué edad se puede usar?
Habitualmente desde los 7–9 años, cuando ya hay dentición mixta o permanente suficiente, aunque depende del caso.
¿Es igual de efectiva que los brackets?
Sí, en la mayoría de casos leves y moderados. En casos complejos, el especialista valorará la mejor opción o combinaciones.
¿Qué pasa si mi hijo no se los pone las horas necesarias?
El tratamiento se alarga y los resultados no avanzan como se espera. Para funcionar bien, deben llevarse 20–22 horas al día.
¿Duele la ortodoncia invisible?
No suele doler, pero puede haber presión ligera los primeros días al cambiar de alineador, algo normal.
¿Puede hacer deporte con alineadores?
Sí, sin problema. De hecho, al no haber brackets, se reduce el riesgo de rozaduras y heridas.
¿Se puede comer con los alineadores puestos?
No. Deben retirarse para comer y beber (excepto agua), y luego cepillarse antes de volver a colocarlos.
¿Cuánto dura el tratamiento en niños o adolescentes?
Depende del caso. Suele ir de 6 a 18 meses, y a veces se plantea en fases si el crecimiento lo requiere.
¿Después del tratamiento pueden volver a moverse los dientes?
Sí, si no se usan retenedores. Al finalizar, es imprescindible llevar retenedores para mantener el resultado.


